¿Caímos en la trampa del Fiscal Anticorrupción?

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Después de varios años de haber sido aprobado el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción finalmente la Junta de Coordinación Política del Senado lanzó la convocatoria para nombrar al Titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción; dicha convocatoria contiene los requisitos y el procedimiento para elegir a la persona que encabezará una tarea que gracias a Javier “N” raya ya en lo titánico: combatir la corrupción en México.

Conforme a ella los aspirantes deberán cumplir con requisitos bastante sencillos, sin embargo hay algunos problemas; el primero es que deberán acreditar conocimientos y/o experiencia en materia de transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, el segundo es que deberán entregar la documentación que permita acreditar conocimientos en tales campos, el tercero es que el cargo dura hasta el 30 de noviembre de 2018 y el cuarto es que el Titular puede ser removido libremente por el Procurador General de la República o, en su momento, por el Fiscal General de la República.

¿Como es que esto se traduce en un problema?

El proceso de selección comenzó a finales del 2014 y a unos días de que se cerrara la convocatoria tan solo se tenían 14 aspirantes lo que llevó al Senador Roberto Gil Zuarth a decir que “Hay pocos mexicanos que quieran entrarle a una responsabilidad de esa magnitud”; sin embargo al final fueron 33 los profesionistas que comparecieron ante las comisiones dictaminadoras del Senado, burlando algunos increíblemente los filtros de selección.

Si revisamos la trayectoria que los aspirantes proporcionaron en su momento veremos que 5 de ellos trabajaban en Firmas de Abogados y se enfocaban a la materia Penal, 13 trabajaban o habían trabajado en la Procuraduría General de la República y el resto presentaban diversas trayectorias.

¿Donde están los Chief Compliance Officers, los Heads of Anti-Bribery, los Anticorruption Leaders, los Leaders of Fraud Investigation & Dispute Services, los Compliance Managing Directors, los Global AML & Economic Sanctions VP’s?

¿A que se debe que los expertos en diseñar, implementar y ejecutar protocolos anticorrupción en el sector privado no se hayan interesado en participar? La respuesta es sencilla: el sistema permite foguearte en el sector público y brincar al privado para hacer carrera pero difícilmente permite regresar y ello representa para nosotros, como beneficiarios finales del Sistema Nacional Anticorrupción, un problema ya que al parecer la mayoría de los 33 candidatos originales (quienes no están impedidos para postularse nuevamente) pertenecen a la escuela de la persecución del delito y difícilmente podrán demostrar que han diseñado e implementado con éxito protocolos anticorrupción funcionales lo que a mi juicio es vital ya que es evidente que el modelo persecutorio no ha dado resultados.

Cuando los primeros candidatos comparecieron la mayoría optó por un discurso sencillo: “combatiré a la corrupción” pero creo que ninguno habló sobre el entonces proyecto de la ISO 37001:2016, la Adecuada Gestión de Riesgos, de la Bribery Act y la Foreign Corrupt Practices Act y no veo porque pudiera ser diferente en esta ocasión.

¿El Senador Gil tenía razón en 2014?

Salvador Mejía

 

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